
"¡Qué tarde te he amado, hermosura tan antigua y tan nueva! ¡Qué tarde te amé! Tú estabas dentro y yo fuera, y era fuera donde yo te buscaba; y pobre y desgraciado, me abalanzaba sobre las bellezas que creaste.
Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo. Aquellas criaturas me mantenían alejado de ti, siendo así que si no existiesen en ti, carecerían de la nada. Me llamaste, a gritos me llamaste, y lograste romper mi sordera. Brillaste, resplandeciste y pusiste en fuga mi ceguera. Exhalaste tu fragancia, te respiré y anhelo por ti. Me tocaste y ardí como una lámpara hacía tu paz."
San Agustín
ORACIÓN DE LA MAÑANA
"He venido a ti para que me toques con Tu mano antes de comenzar yo mi día. ¡Descansa un momento tus ojos en mis ojos; déjame que me lleve a mi trabajo la certeza de tu amistad, Amigo mío! ¡Llena mis pensamientos de tu música, para que me dure en todo el desierto del ruido! ¡Qué el sol de tu amor bese las cimas de mis pensamientos y se atarde en el valle de mi vida, donde esté granando mi cosecha!"
"He venido a ti para que me toques con Tu mano antes de comenzar yo mi día. ¡Descansa un momento tus ojos en mis ojos; déjame que me lleve a mi trabajo la certeza de tu amistad, Amigo mío! ¡Llena mis pensamientos de tu música, para que me dure en todo el desierto del ruido! ¡Qué el sol de tu amor bese las cimas de mis pensamientos y se atarde en el valle de mi vida, donde esté granando mi cosecha!"
Tagore
ORACIÓN DE LA NOCHE
"Viniste a mi puerta con el alba, cantando. Yo me enfadé porque me habías despertado, y no te hice caso, y te fuiste.
Viniste a mediodía, pidiendo agua. Yo me incomodé porque estaba trabajando y te despedí de mal humor.
Viniste atardecido con tus antorchas llameantes. Me diste espanto y te cerré mi puerta.
Ahora, en la medianoche, sentado, solo en mi cuarto oscuro, te llamo a ti, a quien eché con insulto".
ORACIÓN DE LA NOCHE

"Viniste a mi puerta con el alba, cantando. Yo me enfadé porque me habías despertado, y no te hice caso, y te fuiste.
Viniste a mediodía, pidiendo agua. Yo me incomodé porque estaba trabajando y te despedí de mal humor.
Viniste atardecido con tus antorchas llameantes. Me diste espanto y te cerré mi puerta.
Ahora, en la medianoche, sentado, solo en mi cuarto oscuro, te llamo a ti, a quien eché con insulto".
Tagore
ORACIÓN PARA EMPEZAR A ORAR
"Acéptame, Señor, cógeme este rato; y que se lleve el olvido los días huérfanos que pasé sin ti. Tiende este momentillo mío, descansadamente, en tu falda y tenlo bajo tu luz. He vagado persiguiendo voces que me atraían, pero que no llevaron a ninguna parte. ¡Déjame ahora que me siente tranquilo a escuchar tus palabras en el corazón de mi silencio! ¡No apartes tu cara de los oscuros secretos de mi alma, sino enciéndelos hasta consumirlos en tu fuego!"
"Acéptame, Señor, cógeme este rato; y que se lleve el olvido los días huérfanos que pasé sin ti. Tiende este momentillo mío, descansadamente, en tu falda y tenlo bajo tu luz. He vagado persiguiendo voces que me atraían, pero que no llevaron a ninguna parte. ¡Déjame ahora que me siente tranquilo a escuchar tus palabras en el corazón de mi silencio! ¡No apartes tu cara de los oscuros secretos de mi alma, sino enciéndelos hasta consumirlos en tu fuego!"
Tagore